José Ayala Gordián
Primera Hora
Las Criollas de Caguas pasaron las de Caín este año en la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF), pero su movimiento para adquirir talento jóven podría rendirles fruto el próximo año.
El equipo sufrió cambios significativos, tanto en sus plantel como en el cuerpo técnico, y a duras penas acabaron la fase regular con marca de .500. El pasado sábado, Caguas quedó eliminado de los cuartos de final al caer por cuarta ocasión corrida.
“Yo creo que es producto de varios cambios que se hicieron y que afectaron al equipo. Pero en cuanto termine la temporada para nosotros el miércoles, vamos a descansar dos semanas y luego nos reuniremos para reestructurar el sexteto”, resaltó Rubén Cruz, dirigente de las Criollas, a Primera Hora.
De hecho, Cruz fue la última adquisición hecha por las Criollas en una temporada que contó con más de una decena de cambios. Francisco Ramos, apoderado de Caguas, le dio a Cruz el voto de confianza para que se haga cargo del equipo el próximo año.
“Definitivamente hay jugadoras jóvenes, como Shirley Ferrer, Stephanie Enright y Odemaris Díaz. Es un núcleo joven, pero aún requerimos hacer varios cambios para fortalecer el conjunto”, sostuvo Cruz.
Al preguntársele qué elementos contribuyeron a la temporada que tuvo Caguas, Cruz contestó que “fueron varios factores. Primero, la confección del equipo fue vital, pues estuvo un poco incómoda. Y segundo, el factor que yo considero fue principal fue la recepción, que fue demasiado inestable. En un momento dado nos hicieron 15 saques directos en un juego”.